Los símbolos representativos del colegio representan la identidad del Sarachista que los lleva en el corazón, expresan su valentía, nobleza, intrepidez, generosidad, honor y fortaleza, cualidades que los distinguen.

Nuestra bandera, así como nuestro estandarte están conformados por 2 colores, el ROJO en la parte superior y el NEGRO en la inferior.

El color ROJO el más vigoroso de los colores, representa la vitalidad, la ambición y la pasión, la afectividad, la prosperidad el dinamismo y la fuerza. Es la acción, la justicia, la verdad, la nobleza y la ciencia. Siendo un polo positivo en sus más conocidas connotaciones.

El color Negro vinculado a la obscuridad y la noche, al misterio y lo desconocido, asociado a la soledad el sufrimiento y la tristeza, la mentira y la manipulación, una antítesis para el rojo su bicolor. Un polo negativo en toda representación.

La rojinegro desemboca una apreciación como señala Zend Avesta, de la lucha eterna entre dos principios contrarios y alternos, Ormuz y Ariman, la lucha entre la luz y la oscuridad. Lucha en la que siempre triunfa Ormuz, de ahí que el rojo se levanta sobre el negro.

Este triunfo de las acciones auténticas ante las falsas, simboliza el triunfo en cada Sarachista en la sabiduría y la nobleza, sobre la simulación y el obscurantismo, de lo justo y la afectividad, sobre la injusticia y la insensibilidad.

Nuestros coterráneos provienen en su mayoría de una clase social modesta y humilde que es de conocer la aflicción y el sufrimiento, fuerzas ante las que se impone un deseo de superación, es así que el estandarte y la bandera del colegio son un recuerdo de pasadas victorias y futuros enfrentamientos como fuerza viva de la nación, en un deseo de perfeccionamiento y crecimiento.

Así mismo no podía faltar una insignia de identidad institucional que representa simbólicamente los rasgos de nuestra institución, nuestro escudo compuesto de una figura heráldica, resultante del águila romana, restituida por Carlomagno, símbolo de una fuerza cósmica, la luz y el bien.

Muchos diseños en el transcurrir del tiempo se han usado en colegio, pero tres destacan en su uso oficial como institución, todos destacan la gloriosa S de un origen sencillo, pero parte icónica de nuestra cultura.